La Asociación Americana de Optometría (AOA por sus siglas en inglés) confirmó que el uso del Nintendo 3DS no produce daños permanentes en la visión, como algunos sospechaban; al contrario, podría ser una ayuda excelente para detectar de manera temprana, problemas de visión en niños pequeños.

Si un niño no puede apreciar el efecto de tercera dimensión al jugar 3DS, puede ser signo de un problema de visión como la ambliopía (u ojo perezoso o vago, como Jean-Paul Sartre), que ocurre cuando la ruta del nervio ocular hacia el cerebro no se desarrolla correctamente durante la infancia, al igual que problemas para leer.

El sistema del Nintendo 3DS funciona enviando diferentes imágenes al ojo derecho e izquierdo, lo que crea la ilusión de profundidad; en el caso del ojo perezoso, este no puede obtener suficiente información para percibir profundidades, lo que se manifiesta en el dolor de ojos o de cabeza que algunas personas pueden experimentar la ver películas en 3D. Por ello, afirman los optometristas, el sistema del 3DS ayuda a identificar problemas que tienen que ver con el movimiento de los ojos, que no pueden identificarse en los análisis de vista comunes.

Sin embargo, no todas las opiniones en la comunidad médica son tan optimistas respecto del 3DS. David Hunter, oftalmólogo pediátrico, ve con escepticismo el entusiasmo de los optometristas (la oftalmología es una especialidad médica, mientras que los optómetras no son médicos propiamente). Los niños con ambliopía no tienen mucha percepción de profundidad en su vida diaria, dice Hunter, por lo que, si no ven profundidad en una pantalla en 3D, en realidad es porque no sería muy diferente de lo que ven todos los días. Hunter no niega que el dispositivo pueda ser de ayuda, pero considera que en este momento se trata de “exploración y especulación” solamente.

Mientras oftalmólogos y optometristas se ponen de acuerdo, debemos esperar a conocer un poco más del 3DS, jugarlo y seguir pendientes de estos avances. Hay que recordar que el principal problema de salud asociado a los videojuegos no tiene que ver con la vista, sino con la obesidad (¿será que los dispositivos de movimiento como Kinect y PlayStation Move podrían aportar soluciones al respecto?). Aunque quién sabe, si el niño Sartre hubiera jugado 3DS tal vez habría escrito con mayor facilidad.