La esclerosis múltiple es la enfermedad neurológica más común en adultos jóvenes, causada por un daño a la mielina del sistema nervioso central. La mielina es la cubierta que rodea a las fibras nerviosas y cuando está se daña, los impulsos nerviosos disminuyen.

El daño a la mielina es provocado por inflamación, la cual ocurre cuando las células inmunitarias del propio cuerpo atacan el sistema nervioso. Esto puede ocurrir a lo largo de cualquier área del cerebro, los nervios óptico o la médula espinal.

Cada caso de esclerosis múltiple es único: los síntomas de la enfermedad varían de una persona a otra y cada una evolucionará de diferente manera, en función del área dañada y de la capacidad de recuperación de su organismo.

Las personas que padecen EM remitente recurrente padecerán los síntomas en episodios o brotes. Éstos brotes pueden durar días o semanas y variarán de un episodio a otro, según la zona dañada del sistema nervioso central. Algunos de los síntomas que pueden aparecer durante los brotes son: pérdida de fuerza muscular y destreza, visión borrosa o doble, pérdida de visión en un ojo, adormecimiento u hormigueo, y dolor y problemas de equilibrio. Una vez transcurrido el período de inflamación aguda, los síntomas suelen desaparecer completamente aunque, en alguna ocasión, pueden dejar algún tipo de secuela.

“ES LA FORMA DE ESCLEROSIS MULTIPLE MÁS COMÚN, DIAGNÓSTICADA EN EL 85% DE LOS PACIENTES”.

En el caso de la EM primaria progresiva, los síntomas anteriormente mencionados, especialmente los relacionados con la fuerza motora y la destreza para caminar, aparecen de forma PROGRESIVA y DISCAPACITANTE.

A medida que la enfermedad avanza pueden aparecer otros síntomas relacionados con el daño neurológico. Algunos de estos síntomas pueden ser: espasmos o rigidez en algunos músculos (espasticidad), incontinencia urinaria, problemas de la memoria o la concentración, problemas sexuales, etc. Otro síntoma muy común en la EM es la depresión, relacionada en ocasiones con el diagnóstico de la enfermedad. La fatiga o cansancio es también uno de los síntomas más comunes y molestos. Con frecuencia, es más severa al final de la tarde y puede llegar a dificultar la actividad física o mental.

Aunque pesar de los grandes avances de los últimos años, no existe en la actualidad una cura para la esclerosis múltiple debido a que trata de una enfermedad crónica.

Sin embargo existen terapias que modifican el curso natural de la enfermedad, lo que permite un óptimo control de la misma y facilita al enfermo mantenerse estable.