Según Álvaro Bilbao, Neuropsicólogo y autor del libro “Cuida tu cerebro… y mejora tu vida”, los recuerdos se crean por lugares, personas o momentos. “El lóbulo temporal del cerebro es la parte más importante de la memoria que se asocia a caras y nombres. Es muy difícil recordar nombres porque no tienen nada que ver con las caras. Un rostro no nos dice nada si se llama María o Natalia. Es mucho más sencillo recordar los apodos”.

Cuando se encuentre en la situación en la que no puede recordar, lo mejor es hacer un esfuerzo de contención y relajación. Si no recuerda el nombre de una persona, por ejemplo: procure relajarse y empiece a pensar cosas que sabemos de él o ella y el nombre vendrá solo. Sobre todo, no se estrese. Vivir con angustia estas situaciones dificulta que vuelva la memoria.

Las personas muy activas o ajetreadas son más propensas a estos olvidos cotidianos. Cuantas más cosas se pretenden recordar y más compleja sea la vida, más recurrentes serán estos olvidos.

¿Cuándo debemos preocuparnos? Los especialistas tienen las claves:

Primero, cuando encontremos dificultades con las palabras y no nos damos cuenta en el momento, ni al ser corregidos. Segundo, cuando no seamos capaces de recordar qué hicimos el día anterior, ni siquiera cuando alguien nos lo menciona.

Y tercero, cuando las personas que nos rodean muestran preocupación por nuestros fallos de memoria y, aun así, permanecemos tranquilos.
En suma los olvidos en nuestra vida diaria pueden tener un origen múltiple, las Neurociencias estudian el origen y tratamiento de algunos padecimientos que pueden manifestarse por pérdida de memoria o incapacidad para recordar. Como en otros padecimientos y enfermedades, el diagnóstico preciso y oportuno es determinante, por lo que ante la duda, es muy importante consultar a un especialista.

El departamento de Neurociencias del Hospital Angeles Lomas no solo cuenta con los mejores especialistas, sino con la tecnología más avanzada para descartar posibles alteraciones neurológicas.