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Cáncer de mama

Formas de diagnóstico

Se pueden emplear diversas pruebas para buscar y diagnosticar el cáncer de seno. Si tu médico encuentra alguna región que le resulte inquietante a través de una prueba de detección (una mastografía), o si tú presentas síntomas que podrían indicar cáncer de seno, será necesario que te sometas a más pruebas para determinar con seguridad si es cáncer.

Ecografía del seno: usa ondas sonoras para crear una imagen de la parte interna del seno. Este estudio puede mostrar ciertos cambios en los senos como quistes llenos de líquido, que son más difíciles de identificar en las mastografías. Es útil para observar algunos cambios en los senos, como masas (especialmente aquellas que se pueden palpar, pero que no se pueden ver en una mastografía) o cambios en mujeres con tejido mamario denso. También puede utilizarse para analizar un área que se observó en una mastografía y que causa sospecha. La ecografía es útil porque a menudo puede indicar la diferencia entre quistes llenos de líquido (que es muy improbable que sea cáncer) y masas sólidas (que podría requerir más pruebas para descartar cáncer).

Imágenes por resonancia magnética de los senos: Usa ondas de radio e imanes para producir imágenes detalladas del interior del seno. A veces se utiliza en las mujeres que ya han sido diagnosticadas con cáncer de seno, para ayudar a medir el tamaño del cáncer, identificar otros tumores en el seno y para detectar tumores en el seno opuesto.

Prevención

Hacer cambios en tu vida diaria puede ayudarte a reducir tu riesgo de cáncer de mama.

  • Habla con tu doctor sobre cuándo comenzar las pruebas y exámenes de detección para cáncer de mama, como exámenes clínicos de las mamas y mastografías.
  • Familiarízate con tus pechos realizando autoexploraciones para tomar conciencia sobre las mamas.
  • Si hay un cambio, bultos u otros signos inusuales en tus mamas, habla en seguida con tu médico.

Las autoexploraciones de mama no pueden prevenir el cáncer de mama, pero pueden ayudarte a entender mejor los cambios normales por los que pasan tus mamas e identificar cualquier signo y síntoma inusual.

  • Reduce el consumo de alcohol.
  • Haz ejercicio al menos 30 minutos diariamente.
  • Limita la terapia con hormonas posmenopausia. La terapia hormonal combinada puede aumentar el riesgo del cáncer de mama.
  • Mantén un peso saludable.
  • Opta por una dieta saludable, eligiendo grasas saludables, como el aceite de oliva, en lugar de mantequilla.

Autoexploración

Paso 1. Párate frente a un espejo con los hombros rectos, los brazos sujetando la cadera y mírate las mamas.

Deben ser:

  • Mamas de tamaño, forma y color normales
  • Mamas que no presentan deformaciones ni inflamaciones visibles

Si notas alguno de estos cambios informa a tu médico:

  • Hoyuelos, arrugas o bultos en la piel.
  • Cambio de posición de un pezón o pezón invertido.
  • Enrojecimiento, dolor, sarpullido o inflamación

Paso 2. Levanta los brazos y observa la parte inferior de tus mamas detenidamente.

Paso 3. Presiona tus mamas y observa si te sale líquido de uno o ambos pezones (puede ser transparente, lechoso o amarillento, o sangre).

Paso 4. Acuéstate y pálpate las mamas con las manos invertidas, es decir, la mama izquierda con la mano derecha y viceversa. Procura utilizar un tacto firme y pausado con las yemas de los dedos, manteniendo los dedos rectos y juntos. El movimiento debe ser circular, del tamaño de una moneda aproximadamente.

Controla la mama completa de arriba a abajo y de lado a lado: desde la clavícula hasta la parte superior del abdomen, y desde la axila hasta el escote.
Cubre la mama entera con pequeños movimientos. Puedes empezar con el pezón y avanzar en círculos cada vez mayores hasta llegar al borde exterior de la mama. También puedes mover los dedos verticalmente, hacia arriba y hacia abajo. Este movimiento ascendente y descendente suele ser el más utilizado por las mujeres.

Asegúrate de palpar todo el tejido mamario, tanto en la parte delantera como en la parte trasera: para palpar la piel y el tejido superficiales, ejerce una leve presión; para llegar al tejido ubicado en la parte media de las mamas, una presión moderada, y para el tejido profundo, una presión firme. Al llegar al tejido profundo, tienes que poder sentir la caja torácica.

Paso 5. Pálpate las mamas estando de pie o sentada. Controla la mama completa con los mismos movimientos que se describen en el paso 4 con el fin de detectar alguna anomalía. Este paso puede ser más fácil en la ducha, por tener la piel mojada y resbaladiza.

 

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