Efectos del Horario de Verano

Una vez más se realizó el cambio de horario y ante las dudas acerca de los posibles impactos en la salud de la población y la resistencia al cambio, se investigó cuáles son las consecuencias del horario estacional en la salud humana.

México es uno de los muchos países que adaptan su horario en verano con el objetivo de optimizar la infraestructura eléctrica, al aprovechar durante más tiempo la luz natural en los meses de mayor insolación, pero con ello se ha registrado una serie de reacciones sociales, entre las que se encuentran la falsa percepción respecto a que el cambio de horario afecta los procesos bioquímicos de las personas.

De acuerdo a especialistas en Trastornos de Sueño, no existe un impacto de importancia en el organismo humano cuando el cambio, como en este caso, es de una hora solamente; de hecho explican, es más una resistencia cultural o social lo que sucede.

Estudios lo avalan
Las conclusiones de un estudio solicitado por la Secretaría de Energía, a la Universidad Nacional Autónoma de México, aplicado en 18 distintas áreas y actividades de la cotidianidad nacional, señala: "como se ve, en las áreas del individuo y de la familia, las personas observan impactos pequeños en relación a sus actividades normales, pero en cuanto a su apreciación personal (emocional y afectiva) el impacto es significativamente negativo, al parecer asociado a la imposición".

Lo anterior se explica por qué el cuerpo humano se rige por unos ciclos conocidos como circadianos, encargados de determinar los cambios hormonales, el flujo de líquidos, el cambio de temperatura y el estado de alerta.

Hay experimentos que han demostrado con precisión, que estos ciclos tienen un margen o una oscilación entre 24 y 25 horas y media. Por lo tanto, si entendemos que este margen de una hora ya existe biológicamente, no hay mayor problema con adelantar o retrasar nuestros hábitos una hora.

Quizá se manifiesta, señala los expertos, como una pequeña molestia que no tardará más de un día en desaparecer. El problema es la adaptación psicológica, por ejemplo: podemos citar a quienes viajan de un continente a otro, en donde existe un problema mayor porque estos ciclos se descuadran verdaderamente, pero como existe un interés personal e inmediato hay una adaptación obligada del individuo.

Denominado Jet lag, este trastorno lo experimenta el 80% de la gente que viaja y presenta síntomas como la constipación, aumento de dispepsia o gases estomacales, irritación nasal o en los ojos. No obstante, la mayoría de la gente tarda 48 horas en adaptarse naturalmente o puede ser tratada con melatonina, una hormona que el cuerpo produce naturalmente para informar al cerebro que es de noche.

Tanto los viajantes como quienes cambian de horarios por cuestiones de trabajo, pueden tratarse con medicamentos prescritos por el médico durante uno o dos días. Lo ideal en cualquier caso es consultar un médico especialistaevite la automedicación.

Importante descansar
Es importante aclarar que los periodos de sueño varían de acuerdo a la edad del individuo: durante la infancia es mayor, en la adultez el promedio es de 8 horas diarias, pero en la tercera edad disminuye significativamente.

Por ello es de suma importancia respetar los periodos de descanso que requiere nuestro cuerpo, entre la personas que cambian constantemente de horarios, de un 5 a 20% desarrollan alteraciones de sueño como síndrome de mala adaptación, insomnio, fatiga crónica, alteraciones digestivas, depresión, alteraciones en la personalidad, cierta predisposición (social) al consumo de alcohol y en algunos casos accidentes de trabajo.
Idealmente los cambios de horario no debieran rebasar, las tres horas.

No obstante, para quienes por cuestiones de trabajo están sujetos a dichos cambios o que deseen adaptarse con mayor facilidad a estas modificaciones horarias, es importante que observen las siguientes recomendaciones:

  • No abusar de sustancias estimulantes como el café, menos por la noche.
  • Tener hábitos de buena higiene de sueño, por ejemplo la recámara debe tener una temperatura adecuada.
  • El colchón y la almohada deben ser los más adecuados a nuestras necesidades.
  • No ingerir alcohol antes de acostarse.
  • Evitar el estrés.
  • No hacer ejercicio antes de ir a la cama.
  • Una última recomendación y quizá la más importante: es importante reorganizar nuestras actividades para una hora antes, con varios días de anticipación, para que el cambio no nos tome por sorpresa.


    Si requiere de mayor información llene nuestra forma de cont@cto.

    NO OLVIDE CONSULTAR A SU MÉDICO