El daño cerebral y su rehabilitación

Una noche, después de dejar a su novia, Miguel Ángel, de 19 años, sufre un accidente automovilístico que lo deja en estado de coma por dos semanas. Después de varios estudios y cuidados abandona el hospital, pero su vida ha cambiado radicalmente: tiene lesión cerebral producida por traumatismo craneoencefálico.

Las secuelas derivas de este daño no le permiten continuar con sus estudios, ni con su trabajo, ni con sus amigos, ni con su novia, en definitiva, se produce una ruptura con el entorno en general. De su vida anterior al accidente, no se conserva casi nada igual. Sin embargo, existe una alentadora posibilidad de recuperación, la cual le ayudará a continuar con sus estudios y acceder a un trabajo, para lo que es fundamental que se someta a un programa de neurorehabilitación.

En nuestro país, casos como el de Miguel Ángel tienen un alto registro. Cada año se estima que los accidentes de tránsito provocan 28 mil discapacitados, debido a conducir con exceso de velocidad  o bajo los efectos del alcohol. Se considera daño cerebral a una lesión súbita en las estructuras cerebrales, como consecuencia de un traumatismo o una enfermedad

Motor del ser humano
El cerebro es la estructura más compleja del organismo humano; sus distintas áreas son responsables del movimiento, sensaciones, percepciones, emociones y conductas, y son la sede de funciones mentales, como: atención, memoria y lenguaje. Cualquier daño a éste puede afectar en mayor o menor grado estas funciones, ya que el cerebro es el motor del ser humano, lo que nos permite controlar todo.

Actualmente, en jóvenes y adultos, la lesión cerebral más frecuente es el traumatismo craneoencefálico, producido por accidentes de tráfico, caídas o agresiones. También puede existir daño cerebral por una enfermedad cerebro-vascular, consecuencia de un infarto, hemorragia o embolia, que afecta principalmente a adultos con antecedentes de hipertensión; asimismo, los tumores cerebrales y enfermedades infecciosas pueden causarlo.

Los efectos y consecuencias del daño cerebral pueden presentarse en mayor o menor grado dependiendo del tipo de lesión. Dentro de las alteraciones físicas se encuentran trastornos del movimiento, sensibilidad, deglución, coordinación motora y control de los esfínteres, así como a nivel sensorial (olfato, vista, audición).

Las principales funciones cognitivas que pueden quedar alteradas son: atención, concentración, memoria, aprendizaje, razonamiento, inteligencia, lenguaje y habla. Por lo que respecta a las alteraciones de la conducta se encuentran: impulsividad, falta de iniciativa y cambio de carácter, entre otras.

El papel de la neurorehabilitación 
A pesar de los progresos en la neurología, la recuperación de un daño cerebral es difícil. No obstante, la neurorehabilitación dispone de métodos para apoyar al afectado a optimizar la recuperación de sus funciones, potenciar sus capacidades conservadas y ayudarlo a adaptarse a sus limitaciones, con el fin de lograr la máxima autonomía posible.

Aunque existen características comunes en las personas afectadas con daño cerebral, cada una debe ser considerada como caso único. En nuestro Centro participan diversos especialistas en el proceso de neurorehabilitación, entre ellos: terapeutas físicos, respiratorios, ocupacionales, recreativos y de lenguaje,  así como médicos, psicólogos, enfermeras, nutriólogos, entre otros especialistas. Todos trabajando para que el paciente neurológico se reintegre a su medio social, con la mayor calidad de vida.

Es importante comentar que muchos de nuestros pacientes logran regresar a su actividad (trabajo, escuela) de manera óptima; algunos de ellos con asistencia personal o con el apoyo de una herramienta que les ayude a desarrollar sus labores, por ejemplo, quienes presentan una alteración en la memoria, se pueden auxiliar con una agenda. 

La voluntad del paciente
Aproximadamente el 70% de la recuperación de un paciente es gracias a su esfuerzo. Su actitud y cooperación son imprescindibles. Sin embargo, también es importante la asistencia de los especialistas, ya que son quienes lo enseñan y guían durante su recuperación. Se requiere una colaboración mutua. En el Centro de Neurorehabilitación Angeles hemos comprobado que al contar con un equipo interdisciplinario, los logros son mucho más rápidos y mejores. 

Además de la voluntad del paciente y las indicaciones de los especialistas, el apoyo de la familia es indispensable. Esa manifestación de amor, comprensión, compañía e interés, es importante para su rehabilitación; además es necesario que los familiares conozcan las necesidades de su paciente, ya que son ellos quienes lo apoyarán en casa.

La prevención, imprescindible
Desafortunadamente, en México se encuentra arraigada la idea de que los accidentes son hechos fortuitos, consecuencia de fenómenos aleatorios en los que mucho tiene que ver el destino y poco las medidas de prevención. La realidad es que muchos de éstos son evitables. Es fundamental hacer campañas de prevención, sobre todo en escuelas, para concientizar a los jóvenes sobre las consecuencias de conducir en exceso de velocidad o alcoholizados, así como la importancia de utilizar el cinturón de seguridad.

Además, muchos de los eventos vasculares cerebrales son causa de una hipertensión arterial, por lo que es recomendable que las personas se realicen un chequeo médico regularmente, así como tener una buena alimentación y practicar algún deporte, que son formas de prevención a futuro.

En Hospitales Angeles
queremos un México lleno de vida.


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