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Vida Sana  

Asfixia


La asfixia es el paro o impedimento respiratorio por una obstrucción o irritación de la tráquea. Puede afectar a cualquier persona, aunque es más común entre los niños, quienes son más propensos a sufrir accidentes.

Es suficiente con que un objeto -comestible o no- obstruya las vías respiratorias por un periodo de cuatro minutos, para provocar graves lesiones cerebrales e incluso se puede magnificar la situación. Se puede prevenir si se evitan los objetos o alimentos peligrosos.

Una obstrucción total es una condición que atenta contra la vida del individuo, sin embargo, la obstrucción parcial también puede ser grave, si la capacidad de la persona para inspirar y expirar se torna deficiente. Ya sea en niños o en personas adultas se trata de una emergencia, porque se pone en riesgo la vida y se debe tratar como obstrucción completa.

Causas

  • Obstrucción del paso de aire en algún punto del árbol respiratorio: éste puede ser ocasionado por: estrangulación, ahorcadura, la introducción accidental de cuerpos extraños en la laringe o la tráquea, el cierre del conducto laríngeo por difteria, el laringoespasmo (contracción de la laringe) o el edema laríngeo (inflamación de la laringe).
  • Lesiones graves del centro cerebral (en el bulbo), que regula la actividad respiratoria pulmonar, debido a que los coágulos de sangre o las hemorragias pueden causar asfixia.
  • Alteración en el funcionamiento de los músculos encargados de la respiración, es decir, de los que dilatan y contraen el tórax y los pulmones. Este tipo de asfixia, se puede presentar en personas que sufran de tétanos, hidrofobia y en algunos casos de envenenamiento o intoxicación.
  • Excesivo aumento de la presión atmosférica externa.
  • Importante reducción de la superficie respiratoria pulmonar, como el que se produce por un aplastamiento del pulmón desde el exterior.

Síntomas

Cuando el individuo deja de respirar puede presentar:

  • Coloración azulada (cianosis, por la retención de anhídrido carbónico en la sangre).
  • Pérdida de la conciencia.
  • Enfriamiento del organismo.
  • Relajación muscular.
  • Dilatación de las pupilas.
  • Ruidos agudos.
  • Tos.
  • Puede sufrir convulsiones.
  • El corazón puede seguir funcionando durante un tiempo, aunque con latidos muy débiles.

Medidas preventivas

  • Mantenga fuera del alcance de los niños las bolsas de plástico, ya que podría ponérselas en la cabeza.
  • Evite prendas de vestir apretadas y objetos alrededor del cuello como cadenas, pañuelos, cintas, baberos, especialmente al dormir.
  • Vigile el uso de estufas y hornillos de gas (revise que estén bien apagados cuando no estén en uso o mantenga una ventana o puerta abierta mientras esté prendida).
  • Procure que el infante NO juegue con objetos pequeños.
  • Desmenuce la comida de los menores de 3 años en porciones pequeñas.
  • No le dé alimentos duros, como: cacahuates (maníes), nueces, uvas pasas, lentejas o caramelos.
  • Evite que los niños corran con objetos en la boca como lápices o palitos.
  • La distancia entre los barrotes de la cuna debe ser menor o igual a 6 cm para que la cabeza del niño no se pueda a atorar.
  • Vigile a los niños cuando naden.
  • No se ría cuando esté comiendo.
  • Mastique bien la comida antes de tragarla.
  • Evite el consumo de alcohol excesivo durante las comidas.
  • Mantenga sus prótesis dentales bien ajustadas.
  • Procure aprender las maniobras para salvar a una persona asfixiada (Reanimación Cardio-Pulmonar básica RCP).

Recomendaciones

Sin oxígeno, el cerebro puede empezar a morir en un lapso de 4 a 6 minutos, por lo que la administración oportuna de los primeros auxilios a la víctima de asfixia puede salvarle la vida. Además debe recibir atención médica inmediata, ya que las complicaciones pueden surgir no sólo a consecuencia del incidente, sino también de las medidas de primeros auxilios que se apliquen.

En algunos casos, puede haber algún objeto que se introduzca en los pulmones en lugar de ser expulsado y aunque parezca que la víctima mejora y respira con normalidad, días después pueden aparecer señales y síntomas como jadeos, tos persistente y neumonía, lo que indica que un objeto extraño se encuentra en los pulmones. En estos casos, es muy importante acudir con el médico rápidamente.

Aunque debe actuar rápido, existen algunos procedimientos que podrían complicar la situación, por lo que NO debe:

  • Practicar con las medidas de primeros auxilios, si la persona todavía puede toser, respirar o llorar.
  • Intentar extraer el objeto alojado en la garganta, porque puede empujarlo hacia adentro.
  • Comenzar a administrar RCP, en caso de que la víctima haya dejado de respirar, hasta que no estén libres las vías respiratorias.
  • Iniciar los pasos de primeros auxilios, si no está seguro de que realmente se está asfixiando.

En caso de que la víctima sea un niño y no pueda toser, llorar o si la tos y el llanto son muy débiles, se deben administrar los primeros auxilios.

Tratamiento

Si usted está capacitado para brindar primeros auxilios, ¡hágalo! pero no se olvide de pedir ayuda ya que es muy importante que la persona que sufra de asfixia pueda recibir la atención adecuada. El tratamiento debe aplicarse dependiendo de la edad y el estado del paciente; y tiene que hacerlo una persona habilitada en el manejo de pacientes en crisis graves.



NO OLVIDE CONSULTAR A SU MÉDICO