Obesidad Infantil: un grave problema

Las cifras no mienten. En México, uno de cada cuatro niños es obeso. Los principales responsables son el estilo de vida actual y el entorno familiar, en el que el sedentarismo y los malos hábitos alimenticios prevalecen. Así viven ahora muchos niños obesos, advierten los expertos.

La obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por el exceso de grasa corporal. Tiene diversos orígenes y no distingue color de piel, edad o nivel económico. Además puede desencadenar varias complicaciones psicológicas, físicas y sociales.

Situación actual

El incremento en los casos de niños obesos es evidente, esto se debe, comentan los especialistas, principalmente a los cambios en el estilo de vida. Ahora los niños carecen de buenos hábitos alimenticios y no realizan ejercicio; es muy común que estén sólo en casa jugando con la computadora o videojuegos. Además, por lo general, los padres educan sin poner el ejemplo, es decir, prohíben las golosinas y ellos beben refresco. Asimismo, en los colegios sólo se vende comida ??chatarra? y los medios informativos bombardean con anuncios a los pequeños para que los consuman.

Otro de los factores que favorecen a la obesidad es la herencia. Hay familias en que todos sus miembros son obesos, lo que no excluye que las personas delgadas tengan hijos obesos o viceversa. En varios casos, depende del estilo de vida, ya que los malos hábitos alimenticios familiares también se heredan, no obstante, la obesidad se considera multifactorial, pues no se desarrolla por una sola causa.

Repercusiones de la obesidad

Principalmente, las consecuencias recaen en la pérdida de la autoestima. Los niños se burlan de "el gordito" y no lo consideran para actividades importantes, lo que forja una conducta antisocial y complejos para el pequeño. Esta situación puede convertirse en una especie de pesadilla interminable, lo cual puede repercutir en su aprovechamiento escolar.

Desde el punto de vista médico, los niños con obesidad corren el riesgo de padecer enfermedades serias en la vida adulta, como: diabetes, hipertensión, problemas cardíacos, de columna y ortopédicos. La grasa no respeta ningún sitio dentro del organismo, por lo que un "gordito" no goza de buena salud (como antes se pensaba); además, seguramente, cuando crezca será un adulto obeso, al menos que tome las medidas pertinentes.

¿Cómo ayudarlos?

El niño obeso tiene que ser atendido por un especialista para controlar la enfermedad. El paciente no será sometido a una dieta, sino a un programa-alimenticio alentado a que consuma comida nutritiva y frutas, en lugar de alimentos con alto contenido calórico; no es lo mismo comer grasa de las ??papas fritas? que del pescado o la leche, dicen los expertos. El aporte calórico puede ser calculado con la asesoría de un nutriólogo. Hay que considerar que el niño obeso puede controlar su peso, sólo tiene que cambiar sus hábitos nutricionales para lograrlo.

Asimismo, el médico debe estimular a que el infante realice ejercicio diario (45 minutos) y actividades divertidas en familia como caminar, andar en bicicleta, escalar o nadar. En muchos casos, estos cambios de hábitos logran que el niño baje de peso a medida que crece, y se espera que éstos continúen para que en un futuro sea un adulto feliz y sano.

Hoy en día, se estima que existen más niños que adultos con problemas de obesidad, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a esta enfermedad como ??la epidemia del siglo XXI?. Ante esta realidad, Hospitales Angeles ha creado el Instituto de Obesidad y Síndrome Metabólico con la finalidad de brindar a nuestros pacientes una atención segura y confiable para el diagnóstico y tratamiento del sobrepeso, la obesidad y otros padecimientos relacionados con estas enfermedades .

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