¿Manipulan los niños a través de la comida?

Una de las preocupaciones constantes de los padres es la falta de apetito en los niños. Este problema puede ser de origen físico, sin embargo, en muchas ocasiones está más relacionado con la falta de límites en el infante. Para hablarnos sobre este tema se entrevistó a la Lic. Angélica Gil Aragón, psicóloga del Hospital Angeles Mocel.

Cuando no existen impedimentos físicos, ¿cuáles serían las causas por las que un niño no quiere comer?

En algunas ocasiones, dentro de la familia no se han establecido los límites necesarios, por ejemplo, cuando llega la hora de la comida y la mamá llama a su hijo para que se siente a la mesa, el niño responde que no tiene hambre, ya que quiere seguir jugando o viendo la televisión. En muchos hogares no se considera esta situación como un problema y le sirven de comer más tarde o le dan dinero para que pueda comprar frituras o dulces, cuando el niño sienta hambre. De esta manera el niño no tiene la necesidad de atenerse a una hora o comida específica.

Otra causa podría ser que obtiene premios a través de la comida, es decir, los papás le dicen: "si te comes todo, te dejo ver más tiempo la televisión o te compro algo". Entonces se da cuenta que puede utilizar la comida para obtener lo que quiere.

¿El niño nace con preferencias hacia algunos alimentos o depende de otros factores?

Definitivamente es cuestión de aprendizaje, el niño adopta los hábitos alimenticios de la familia o de las personas que lo rodean. Si en su casa no se consumen regularmente verduras o frutas, el niño puede llegar a pensar que esos alimentos "no le gustan", aunque en realidad sólo se trata de costumbre.

La alimentación de cualquier persona, se desarrolla según las costumbres tanto familiares como sociales, es decir, no come lo mismo un mexicano, que un español o un norteamericano, incluso esa diferencia se puede percibir de una ciudad a otra y de una casa a otra.

¿Es conveniente dejar que un niño coma hasta que tenga hambre?

Sí, en ciertas ocasiones, es conveniente no obligar al niño a que coma en ese momento, ya que tal vez es verdad que no tiene hambre. Sin embargo, no le deben proporcionar dinero para comprar comida chatarra o darle algún bocadillo entre comidas. Es necesario que el niño aprenda que si no come en el momento en que lo hace el resto de la familia, no podrá comer hasta la siguiente hora de comida. Esto establece en los niños ciertos límites que son necesarios para su desarrollo.

¿A partir de qué edad se debe empezar con este tipo de límites?

Se debe empezar cuando los niños comen solos y entienden claramente el lenguaje tanto hablado, como corporal. De esta manera, cuando el niño dice "no quiero comer", la mamá puede sólo decirle "está bien" y permitirle que se levante de la mesa, mientras tanto el resto de la familia seguirá comiendo normalmente.

No obstante, no todos los padres pueden manejar una situación así, ya que por dejar a su hijo sin comer, sienten sentimientos de angustia y culpa. Hay casos en los que uno de los padres le produce tal remordimiento, que termina dándole dinero o comida fuera de las horas establecidas. Esto puede ser perjudicial para el niño en su desarrollo, tanto físico, como psicológico.

¿Qué busca un niño cuando se comporta de esta manera?

Pueden buscar atención o quizás sea una forma de manifestar su enojo o descontento con respecto a alguna situación familiar. También puede ser una reacción defensiva de un niño que se siente sumamente controlado. Esto sucede cuando los papás son sobreprotectores y le indican a su hijo lo que tiene qué hacer, cómo se tiene que vestir, qué programas de televisión puede ver y con quién jugar, es decir, no le permiten tomar sus propias decisiones. El niño busca alguna forma de mantener un poco de control y la comida puede ser esta vía. Se debe tener especial cuidado con este comportamiento ya que regularmente cuando estos niños se convierten en adultos tienen mayores probabilidades de padecer bulimia o anorexia.

¿Se puede decir que es una forma de manipulación?

Sí, puede llegar a convertirse en una forma de manipulación. Inclusive el niño puede vomitar si los padres lo obligan a comer algo que no quiere. Esto puede ocasionar sentimiento de culpa en los padres, y por lo regular no saben cómo reaccionar ante esta situación.

En caso de que los padres no sepan cómo actuar, pueden acudir con un psicólogo, que seguramente les va a proporcionar la orientación adecuada.

¿Cuáles son los signos de advertencia?

Definitivamente se trata de un problema cuando el niño está bajando de peso y se ve afectado su desarrollo, ya que puede desencadenarse un problema físico. En este tipo de casos, es necesario acudir tanto con un médico, como con un psicólogo.

También es importante que pida la ayuda, cuando el niño se encierra, no habla, no come, es decir, se aísla. Tal vez está enojado o le molesta alguna situación familiar y es su manera de mostrar su descontento.

¿Nos podría proporcionar algunas recomendaciones para evitar este tipo de problemas?

En primer lugar es importante respetar los sentimientos del niño, ¿en qué sentido? ??Si el niño dice que algún alimento no le gusta, lo mejor es no obligarlo a que lo coma ??todo?, es decir, explicarle que es importante que consuma todo tipo de alimentos y si no le gusta, sólo comerá una parte de la ración normal?.

Sería conveniente que un nutriólogo le recomiende alimentos que puedan sustituir los que el niño no come para complementar su alimentación. De esta manera no perderá los nutrimentos necesarios para su desarrollo.

El comportamiento de los niños, en muchas ocasiones es el reflejo de la familia. El Hospital Angeles Mocel, cuenta con un servicio psicológico que puede ayudar a los padres en casos como éste.


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