PROCEDIMIENTOS
Infección de las vías urinarias

La función de los riñones es filtrar los productos de desecho y eliminar el exceso de sodio y agua de la sangre para producir orina. La orina viaja de los riñones por los uréteres hacia el interior de la vejiga donde se va acumulando. La vejiga se adapta al incremento del volumen de orina y cuando se llena, envía señales nerviosas al cerebro que transmiten la necesidad de orinar. Al vaciarse la vejiga, la orina sale a través de la uretra, un tubito en la parte inferior de la vejiga, cuya abertura se encuentra al final del pene en los niños y frente a la vagina en las niñas.

Por lo general, la orina en la vejiga no contiene bacterias. Sin embargo, éstas pueden introducirse en el tracto urinario de dos maneras: la más frecuente es a través del extremo inferior de las vías urinarias, y extenderse hacia la uretra, la vejiga e incluso al riñón. La otra es a través del flujo sanguíneo directamente a los riñones, aunque esto es muy poco frecuente.
Las infecciones pueden ser causadas por bacterias, parásitos, virus e incluso hongos.

Dependiendo del área afectada, las infecciones pueden clasificarse en:

Cistitis: es una infección de la vejiga.
Uretritis: es una infección de la uretra.
Ureteritis: es la infección de uno o ambos uréteres.
Pielonefritis: es una infección bacteriana de uno o ambos riñones.

Síntomas

Los síntomas causados por una infección de las vías urinarias varían de acuerdo con la parte afectada. Algunos de los síntomas que se pueden presentar son:

  • Fiebre
  • Malestar generalizado
  • Dolor al orinar
  • Orina de olor inusual y/o aspecto turbio
  • Dolor en el abdomen hacia el área pélvica
  • Incremento en la frecuencia de micciones, aunque no en cantidad (incluso puede sentirse una gran necesidad de orinar y producir solamente unas cuantas gotas).

Diagnóstico

Ante la sospecha de una infección de las vías urinarias, el médico solicitará un examen general de orina y/o un urocultivo. La orina debe colectarse en un recipiente estéril. Si se trata de un bebé, se hará por medio de una bolsita esterilizada que se adhiere a la piel.

Tratamiento

Una vez identificado el microorganismo, el médico indicará el tratamiento adecuado que puede consistir en un antibiótico durante varios días. Es importante no interrumpir el tratamiento, aunque los síntomas hayan cedido, hasta cumplir los días indicados por el médico.

Complicaciones

Cuando se presentan infecciones de repetición puede ser indicativo de alguna anormalidad en el tracto urinario por lo que el médico puede solicitar algunos estudios adicionales para poder confirmarlo.
Algunas anormalidades comunes son:
Reflujo vesicoureteral: provoca que al llenarse la vejiga, la orina fluya de regreso a través de los ureteros hacia los riñones.
Obstrucción urinaria: el flujo urinario se bloquea en algún punto del tracto urinario. Esto puede ser provocado por un cálculo renal o debido a que la uretra o alguno de los ureteros es demasiado estrecho.

Los niños pequeños corren un riesgo mayor de sufrir daño en los riñones a consecuencia de infecciones en las vías urinarias, especialmente cuando existe alguna anormalidad. Por esta razón es importante que si su hijo presenta una infección en las vías urinarias, reciba tratamiento oportuno y sea evaluado cuidadosamente por el médico pediatra o un especialista.


La Unidad de Piso Pélvico y Urogenecología del Hospital Ángeles México, es una buena opción para el tratamiento de este tipo de padecimientos.
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