PROCEDIMIENTOS
Pie diabético, una complicación crónica de la diabetes mellitus.

La diabetes mellitus mal atendida, es una de las causas más frecuentes de pie diabético, ya que afecta la vascularidad y altera la sensación nerviosa de las extremidades. Por lo que cualquier lesión pequeña como: callos o ampollas, el uso de zapatos apretados o incluso el doblez de un calcetín, puede originar la muerte de fibras musculares, y provocar una infección que incluso requiera llegar a una amputación. La Dra. Leticia Sánchez Reyes, endocrinóloga del Hospital Angeles Mocel, habla sobre este tema.

¿Qué es el pie diabético?

El pie diabético, es consecuencia de complicaciones crónicas de la diabetes mellitus, es decir, es una alteración que se presenta en algunos pacientes que llevan más de diez años con la enfermedad.

Es una enfermedad multifactorial, esto significa que múltiples factores desencadenan esta patología. Altera, principalmente el sistema nervioso ( los cordones nerviosos que van a piernas y pies) y el sistema circulatorio (las arterias que recorren las piernas y pies).

¿Cómo se manifiesta?

Generalmente, por infecciones severas, por úlceras y grietas que se infectan; éstas pueden ser, desde infecciones superficiales en la piel o tejido graso del dorso del pie o de los dedos, hasta infecciones más serias en hueso o problemas circulatorios, como gangrena, en cuyo caso, sería necesaria la amputación.

Esta alteración vascular, no se presenta en los brazos, ni en las manos, sólo en las extremidades inferiores, es decir, la zona más alejada del corazón.

¿Cuáles son los síntomas?

Es muy importante, que las personas que padecen diabetes mellitus, mantengan un control estricto de su enfermedad, ya que de esta manera se puede disminuir considerablemente el riesgo de sufrir este tipo de complicaciones.

En primer lugar es necesario identificar a los pacientes que sufren de neuropatía diabética, que consiste en la alteración del sistema nervioso, el paciente puede sentir en las piernas o los pies:

  • Hormigueos
  • Piquetitos
  • Ardor en la planta de los pies
  • Manchas de color café
  • Sensación de calor en los pies o por el contrario, pies muy fríos.
  • Dolor durante las noches, (el roce de las sábanas puede resultar molesto).

Si no se atiende oportunamente, puede ocasionar deformidades en los pies, como pérdida de los arcos plantares. Además, cualquier callosidad debe ser tratada con mucho cuidado.

También, las alteraciones circulatorias pueden ocasionar “claudicación intermitente”, es decir, los pacientes al caminar sufren de deficiencia circulatoria, ya que se cierran los vasitos sanguíneos, por lo que la circulación es pobre y no llega a las extremidades inferiores, ocasionando dolor. En estos casos la personas deja de caminar un momento, descansa hasta que el dolor desaparece y retoma su caminata. Esto es un síntoma claro de alteraciones vasculares, por lo que es necesario que acuda con su médico.

¿En qué porcentaje, se presenta este problema en personas con diabetes mellitus?

Según estadísticas norteamericanas, el 25% de los enfermos de diabetes mellitus puede desarrollar pie diabético, después de diez años de padecerla. De este 25 por ciento, es posible que el 40% necesite amputación para poder detener la infección temporalmente. Desafortunadamente, en la mayoría de los casos, es necesario recurrir a una segunda o tercera amputación, ya que es muy difícil detener la infección de manera definitiva.

¿En qué cosiste el tratamiento del pie diabético?

El mejor tratamiento es el preventivo, es decir, es muy importante que los pacientes que sufren de diabetes mellitus, sigan al pie de la letra las recomendaciones de su médico, tanto en lo que se refiere a la alimentación, como a los medicamentos indicados. Esto no sólo reduce las posibilidades de padecer pie diabético, sino también de otras alteraciones relacionadas con esta enfermedad, como la pérdida de la vista.

En caso de que el paciente presente algunas callosidades en los pies, es muy importante limarlos con mucho cuidado y utilizar zapatos cómodos, incluso plantillas especiales y llevar a cabo un tratamiento que mejore su circulación.

La educación del paciente es fundamental para evitar posibles lesiones, se les enseña a revisar sus pies diariamente y a que soliciten a su médico que los revise. De esta manera se pueden evitar complicaciones y tratando a tiempo cualquier posible lesión que se presente.

¿Hasta que punto se puede evitar la amputación?

Se puede evitar si se detectan oportunamente las alteraciones vasculares, y el paciente sigue cuidadosamente las instrucciones de su médico. El riesgo de úlceras o lesiones se puede reducir considerablemente y así evitar la amputación.

Cuando el paciente presenta infección a nivel óseo, es decir, osteomelitis, es muy difícil de tratar, por lo que generalmente es necesario amputar para evitar que la infección se extienda y ponga en riesgo la vida del paciente.

Dra. Sánchez, ¿algunas recomendaciones para evitar este padecimiento?

  • Mantener un control estricto sobre los niveles de glucosa.
  • Llevar una buena alimentación, balanceada y supervisada por un especialista.
  • Realizar una rutina de ejercicios adecuada a sus necesidades.
  • Revisar diariamente los pies y reportar con su médico cualquier cambio.
  • No utilizar zapatos apretados o de materiales rígidos, que puedan provocar callos o roces en la piel.
  • Lavar diariamente los pies.
  • Evitar que la piel se reseque.
  • El corte de las uñas debe ser recto y no introducir instrumentos afilados en los extremos, para evitar posibles cortaduras.
  • Evitar el tabaquismo.

“La diabetes mellitus no es una enfermedad terminal, es una enfermedad de oportunidades”, es decir, puede ayudar a que las personas que la padecen mejoren su calidad de vida.

Con una buena alimentación, ejercicio y algunas otras recomendaciones, el paciente diabético puede llevar una vida normal y no sufrir de ninguna de las posibles complicaciones.

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