PROCEDIMIENTOS
Neumotórax

Es la presencia de aire o gas en el espacio pleural, lo cual produce una pérdida del volumen pulmonar.

Causas

El neumotórax puede producirse por motivos no identificables; los médicos lo llaman un neumotórax espontáneo. Un neumotórax puede también ser consecuencia de una lesión o de un procedimiento clínico, por ejemplo: lesiones por aplastamiento y lesiones ocasionadas en la RCP (Resucitación Cardio Pulmonar), que pueda lacerar o producir hematomas (coágulos sanguíneos) pulmonares.

Tipos de Neumotórax

Dependiendo de los factores que lo originen, el neumotórax puede ser:

  • Neumotórax espontáneo simple: Es causado, generalmente, por la rotura de una pequeña zona debilitada del pulmón. Pueden producirse durante la inmersión o durante un vuelo a grandes alturas, aparentemente por los cambios de presión en los pulmones. La mayoría de los afectados se recupera totalmente.
  • Neumotórax espontáneo secundario: Se produce en las personas que padecen una enfermedad pulmonar extensa. A menudo, este tipo de neumotórax es el resultado de la rotura de una ampolla, sobre todo en las personas de edad avanzada que padecen enfisema. El neumotórax espontáneo puede también presentarse como consecuencia de otras afecciones pulmonares, como fibrosis quística, asma, tosferina, granuloma eosinófilo, absceso de pulmón y tuberculosis.
  • Neumotórax traumático: Resulta de una lesión traumática en el tórax, y puede ser: penetrante, como la herida causada con un puñal o arma de fuego; y contundente, por ejemplo por el impacto por accidente de un vehículo de motor.
  • Neumotórax por tensión: Los tejidos que circundan la zona por donde el aire está penetrando en la cavidad pleural, actúan como una válvula de una sola vía, permitiendo la entrada de aire pero no su salida. Esta situación provoca una presión tan elevada en la cavidad pleural, que el pulmón completo se colapsa y el corazón es empujado hacia el lado opuesto del tórax.

Síntomas

Los síntomas varían mucho y dependen de la cantidad de aire que ha penetrado en la cavidad pleural y de la porción del pulmón que se ha colapsado.

Pueden consistir en:

  • Falta leve de aliento
  • Fatiga fácil
  • Taquicardia
  • Cianosis
  • Dolor torácico agudo súbito que empeora especialmente con la respiración profunda o la tos
  • Paro cardíaco

Diagnóstico

Es posible que el neumotórax pueda detectarse con un chequeo rutinario, gracias al estetoscopio, sin embargo, para tener la certeza de la existencia de neumotórax, el médico puede recomendar una radiografía de tórax que determine la presencia de aire fuera del pulmón y/o la realización de un estudio llamado gasometría arterial.

Tratamiento

Un neumotórax pequeño habitualmente no requiere tratamiento. Generalmente no provoca trastornos importantes de la respiración y el aire se absorbe en pocos días. La absorción completa de un neumotórax más grande puede llevar de 2 a 4 semanas; sin embargo, se puede extraer el aire más rápidamente, mediante la inserción de un tubo torácico en el neumotórax.

El tubo se conecta a una válvula de una sola vía que deja salir el aire sin que refluya. El objetivo de este tratamiento es extraer el aire del espacio pleural, permitiendo así la reexpansión del pulmón.

Cuando este procedimiento no es suficiente, posiblemente sea necesaria una cirugía para evitar los episodios recurrentes.

Las expectativas de un paciente con neumotórax, dependen de las causas del padecimiento, ya que son éstas las que determinan la gravedad de la enfermedad. Debe consultar a su médico ante la presencia de sibilancia al momento de respirar. Aunque existe la posibilidad de que el neumotórax desaparezca por sí solo, es indispensable solicitar atención especializada para evitar que el padecimiento se complique o recurra.


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